INICIO > nacionales 28 mayo, 2020

Tarjeta Alimentar: con la cuarentena, el Gobierno giró $21.000 millones a 1,5 millones de familias

 

Entre abril y mayo, los dos meses completos de cuarentena estricta, el Gobierno giró $21.000 millones a 1,53 millones de familias incluidas en la tarjeta Alimentar, según datos oficiales. La cifra final incluye el refuerzo extraordinario que el Ministerio de Desarrollo depositó a fines de abril. El Ejecutivo estudia por estos días si vuelve a hacer un pago extra a este segmento vulnerable de la población.

 

En abril, el Gobierno terminó de repartir las tarjetas a 1,5 millones de familias. En rigor, 400.000 de esas familias no recibieron la tarjeta similar a la de débito que solo permite hacer compras, pero cobran el monto junto con su Asignación Universal por Hijo (AUH).

 

El 29 de abril, el Ministerio de Desarrollo definió duplicar el pago del programa y entregó 4000 o 6000 pesos adicionales a las familias que reciben el beneficio, según la cantidad de hijos a cargo (uno o más de uno, respectivamente). Ese pago podría repetirse en los próximos días, indicaron fuentes oficiales. Daniel Arroyo, el ministro del área, busca que el Ejecutivo libere partidas presupuestarias para dar otro refuerzo.

 

Quienen tienen la tarjeta Alimentar reciben pagos semanales hasta completar los 4000 o 6000 pesos correspondientes al mes. Los que cobran vía AUH, obtienen el monto entero con el pago de la asignación y pueden retirar el efectivo.

 

Según informaciones, un tercio de las asignaciones (557.094 familias) van a la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país. En el Gran Buenos Aires se sienten con más fuerza los efectos de la cuarentena estricta. Según un informe de la Universidad Católica, el 62% de las familias del conurbano perdieron ingresos y la mitad no llega a fin de mes.

 

En Córdoba y Santa Fe, otras dos provincias grandes, la tarjeta Alimentar llega a 116.953 y 109.552 familias, respectivamente. Dos provincias más chicas pero con una gran cantidad de beneficios son Tucumán y Chaco, con 70.856 y 66.499 tarjetas, respectivamente. En la Ciudad de Buenos Aires, la reciben 41.033 familias.

 

El Gobierno comenzó a implementar la tarjeta Alimentar en diciembre. Primero lo hizo en Concordia, Entre Ríos, y luego lo expandió a todo el país. El beneficio es complementario a la AUH y está destinado a embarazadas y familias con niños y niñas de hasta 6 años. Solo se puede usar para comprar alimentos y no para retirar dinero.

 

El Ministerio de Desarrollo quiso combinar la entrega de los plásticos con programas para mejorar la calidad alimenticia: ferias itinerantes, cursos de nutrición y entrega de folletos, entre otros. El coronavirus alteró los planes. Sin embargo, el informe oficial destaca que la compra de productos frescos y considerados “saludables” continuó siendo relevante.

 

En enero, por ejemplo, los titulares de las tarjetas destinaron casi el 51% del dinero a comprar lácteos, carnes, frutas y verduras). Estos productos, generalmente más caros que las harinas, representaron el 38,8% de la canasta promedio.

 

Al inicio de la cuarentena, el ministerio de Desarrollo Social detectó que creció proporcionalmente la compra de alimentos no perecederos (harinas, arroz, puré de tomates, dulces, aceites e infusiones). Un relevamiento adicional, hacia mediados de abril, arrojó que el gasto en “productos recomendados” volvió a ser el más relevante. “En el AMBA, alcanzaba el 67% del gasto total, con un 19,2% en productos no recomendados (ultraprocesados, con exceso de azúcar, sal o grasa) y un 13,8% en otros alimentos”, destacó.

 

El Gobierno planea destinar en todo 2020 $91.000 millones a la tarjeta Alimentar, según las últimas estimaciones. Esto podría ampliarse si Alberto Fernández decide nuevos refuerzos al programa.

 

Además, Desarrollo Social giró más dinero a comedores, provincias y municipios para atacar la mayor demanda de alimentos. La asistencia llega a 18.140 comedores escolares, según los datos oficiales.A mayo, se habían girado $2628 millones a las escuelas. Otras 1177 organizaciones comunitarias que atienden regularmente a 220.844 personas recibieron un total de $855,4 millones.

 

Todo eso mientras reacondicionaba las licitaciones para comprar alimentos destinados a barrios populares y comedores, luego de dar marcha atrás con la orden que convalidaba la adquisición de fideos, azúcar, arroz, aceite y legumbres a valores más altos que los precios máximos. Las últimas compulsas marcaron precios en línea con los valores mayoristas, pero se cubrieron parcialmente los pedidos.

 

“El 48% de los hogares del AMBA recibieron alguna ayuda social vinculada a transferencias de ingreso realizadas durante el período de aislamiento social obligatorio (IFE, bonos extraordinarios a AUH, jubilados y Tarjeta Alimentar)”, indicó la UCA en un reporte. “Asimismo, el 16,8% de unidades domésticas del AMBA declaró haber recibido algún bolsón, vianda o haber retirado alimentos de comedores escolares o comunitarios”, añadió.

 

“Los elevados niveles de déficit y vulnerabilidades persistentes evaluadas a través de los indicadores seleccionados reflejan la insuficiencia de estas medidas para lograr un nivel satisfactorio de bienestar, condiciones fuertemente agravadas en el actual contexto de aislamiento preventivo social y obligatorio”, concluyó el Observarotorio Social de la UCA.

 

Fuente: TN