INICIO > Buenos Aires 8 abril, 2021

Se tragó una aguja y en una compleja operación le salvaron la vida

El hombre ingirió el elemento de más de 3 centímetros cuando comió un sandwich, el cual se incrustó entre la arteria aorta y una vértebra.

Un hombre de 44 años ingirió una aguja que, curiosamente, estaba dentro de una sándwich. Luego de sentir un fuerte dolor en el pecho fue al médico y por la complejidad del caso fue derivado al Hospital Durand donde le practicaron una compleja operación que le salvó la vida. Los médicos calificaron el caso como “sorprendente” e “insólito”.

El jefe de cirugía del Hospital Durand, Adrián Desiderio, habló sobre este llamativo caso: “a principio de marzo de este año, el paciente luego de comer un sándwich sintió un pinchazo de gran intensidad en el tórax. En una primera instancia fue atendido en su lugar de residencia pero por la complejidad lo derivaron al Hospital Pirovano, allí detectaron que tenía una aguja de más de 3 cm que, aparentemente había perforado el esófago, y se había instalado entre la vértebra y la arteria aorta”.

“Evidentemente la aguja ingresó con el pan y el paciente no masticó, sino se hubiese pinchado”, manifiesta médico especializado en cirugía de tórax, y agrega: “sorprendentemente, el paciente curso todo esto sin infección ni daño grave y como en el Pirovano no cuentan con cirugía torácica ni cardiovascular hace siete días lo recibimos en el Hospital Durand”, explica.

Desiderio cuenta que lo “milagroso” del caso es que el elemento metálico perforó el esófago y viajó hasta incrustarse de manera perpendicular al lado de la arteria más importante del cuerpo sin dañarla, “si la aguja pinchaba la arteria podría haber sido un desastre”, afirma.

“Por lo riesgoso de la operación se le tuvo que colocar un stent para proteger la arteria que era lo más riesgoso, y como se trata de un elemento punzante que se puede mover y lastimar otros órganos decidimos operarlo y logramos sacar con éxito la aguja que se había ubicado en un lugar muy complicado” continúa.

Al ser consultado si ya había atendido un caso similar, el médico sostuvo que: “es la primera vez que tratamos algo así. Por la complejidad del caso teníamos bombas preparadas por si le pasaba algo con la arteria, pero por suerte no fue necesario, y contamos con tecnología de alta resolución”.

“Existe muy poca experiencia en el país, es un caso muy raro porque el paciente tenía la aguja clavada, comía y estaba bien. Es un milagro porque es muy poco probable que haya sucedido cómo sucedió. Seguramente lo vamos a publicar tanto a nivel nacional como internacional”, remarca.

El único antecedente similar en nuestro país es una operación que se le realizó a un paciente que se había tragado un escarba dientes y se le había le había llegado al corazón.

“El mensaje más importante que podemos dar es que en un hospital público, a pesar de la pandemia, de no haber tenido descanso ni vacaciones y de todos los ‘a pesares’, el cuerpo médico sigue fuerte tratando de resolverle los problemas a la gente y seguimos haciendo cosas importantes”, dice orgulloso Desiderio.

Y añadió: “quiero agradecer a todo el equipo que trabajó en esta compleja intervención los colegas: Gustavo Covello, Andrés Musolino, Emilio Yardin; el jefe de quirófano, Daniel Molinari; instrumentadores, radiólogos y anestesistas”