INICIO > internacionales 22 abril, 2021

Murieron 13 personas de la misma familia por coronavirus en Perú

El coronavirus tiene en aprietos los sistemas sanitarios de muchos países y Perú no es la excepción. Una joven que vive en Pisco contó un caso dramático: 13 familiares murieron de Covid-19 y ahora su padre se acaba de contagiar y no consigue lugar en ningún hospital local.

Helen Yáñez detalló la tragedia familiar que la envuelve. “El último en fallecer fue mi abuelo de 74 años. Ahora los pacientes en Perú mueren porque no consiguen camas en los hospitales”, contó.

La joven no supo cómo se inició la cadena de contagios familiar. Pero, con el correr de las semanas, todos los miembros se fueron infectando. Y, uno a uno, fueron falleciendo ante infecciones graves y falta de lugar para internación.

Previo al último desenlace, la joven debió internar a su padre, también infectado con Covid-19. Pero en lugar de ser atendido en Terapia Intensiva, solo pudo conseguir un lugar en una habitación “normal”. “Tiene un diagnóstico reservado y no está respondiendo al tratamiento”, reconoció.

“En el caso de mi tía, ella estaba saturando con 70, se estaba ahogando y tuve que hacer un escándalo para que la pudieran pasar a una cama UCI”, agregó.

Perú atraviesa una nueva ola de contagios de coronavirus que afecta gravemente al país y provoca grandes tasas de mortalidad y amenaza con saturar aún más un ya atestado sistema de salud. El acceso a la vacuna aún sigue siendo muy escaso, sólo el 3% de la población recibió al menos la primera dosis.

“¿Qué pasa con las autoridades? Con todos esos candidatos que hicieron campañas millonarias y no son capaces de venir acá donde están todos aquellos votantes a los que le pidieron su voto. Yo no quiero perder a mi papá”, comentó.

En la actualidad, las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) están colapsadas, con pacientes jóvenes intubados. El grupo más afectado sigue siendo entre los 30 y 40 años.

Además, la joven criticó a los trabajadores de las funerarias que se acercan a las personas para ofrecer y lucrar, premeditadamente, con la vida de los familiares internados.

 “Lo peor es esta gente que está acá afuera, preguntándote si tu paciente está bien o se va a morir para venderte cajones, como buitres. El hospital brinda tus datos para que la funeraria te llame para ofrecerte un servicio. Cómo es eso posible, que no tengan sensibilidad ni humanidad”, afirmó.

Fuente: Clarín