INICIO > deportes 8 febrero, 2021

Hallaron muerto a un rugbier: “No aguanté más y decidí apagarme”

Se trata de Alan Calabrese, de 22 años, quien había integrado durante los dos últimos años el equipo que lucha desde hace tiempo por la visibilidad de la diversidad sexual en ese deporte. “Mi camino terminó aca, quise pero no pude seguir. Los amo hasta siempre”, escribió en su último posteo en Instagram y todas las hipótesis apuntan al suicidio.

Un joven jugador de 22 años del equipo Ciervos Pampa, el club que ayuda a la visibilidad de la diversidad sexual en el rugby, fue encontrado sin vida en su casa y la principal hipótesis de los investigadores apunta a un suicidio.

Se trata de Alan Joel Calabrese, de 22 años, quien se habría quitado la vida en la casa que compartía con sus padres en el barrio porteño de Mataderos.

En la madrugada de este domingo, personal de la Comisaría Vecinal 9A de la Policía de la Ciudad recibió el llamado de un hombre que aseguraba que su hijo se había quitado la vida dentro de la vivienda.

Al acudir personal policial al lugar, el hombre afirmó haber encontrado sin vida a su hijo en un pasillo interno del edificio delante de la puerta de acceso a su casa.

Al chequear las redes sociales del joven, se pudo comprobar que el propio Alan había redactado una carta de despedida en la que aseguraba tener la decisión tomada de quitarse la vida.

“¡La sonrisa de la rica! Me encantaría que siempre me recuerden con esta sonrisa. Esa sonrisa que era la que tapaba todo el sufrimiento que venía sintiendo por dentro, yo siempre con la sonrisa encendida pero por dentro hace meses que venía Sintiendo una depresión tremenda”, escribió el joven en su cuenta de Instagram.

“Le trataba de poner la mejor cara y la mejor onda a todo siempre, porque no quería que nada me apague pero lamentablemente hoy no aguanté más y decidí apagarme, cerrar los ojos y decir adiós!! A todas esas personas que siempre estuvieron en las buenas y en las malas les quiero decir gracias. Pero necesitaba apagarme y decirles adiós perdón por hacerlo de esta forma pero mi camino terminó aca, quise pero no pude seguir. Los amo hasta siempre …”, completó.

Entre 2019 y 2020, Calabrese encontró en Ciervos Pampas un refugio y un espacio donde poder desenvolverse en el deporte sin tener que sufrir actos de homofobia y discriminación por parte de los propios compañeros de equipos.