INICIO > SALUD 11 octubre, 2019

El consumo de alcohol hace envejecer nuestro rostro

Puede suceder que nos guste acompañar una buena comida con una copa de vino tinto o blanco, o tal vez, nunca falte ese happy hour de cervezas artesanales con amigos. El alcohol puede estar presente en diversos eventos, brindis y reuniones.

Teniendo en cuenta que es una bebida social que reúne a muchas personas por diferentes motivos, la cuestión se centra en no hacer de su consumo un hábito o rutina ya que podría traer efectos negativos para nuestra piel, entre otros males.

Katie White, dermatóloga, nutricionista y terapeuta de Inglaterra, reveló que el consumo de grandes cantidades de alcohol durante largos períodos de tiempo, tiende a afectar el cutis y a exteriorizar signos de envejecimiento.

Además, reveló que al poseer componentes diuréticos que hace que se eleve la producción y excreción de orina, la piel tiende a deshidratarse muy rápido, lo que podría alterar la producción natural de colágeno (proteína que mantiene hidratados los tejidos).

“El cuerpo prioriza ciertos órganos esenciales como el hígado y el cerebro, y cuando el organismo está deshidratado, algunos tejidos conectivos como el colágeno tienden a dejar de recibir aquella hidratación, lo que impulsa a la formación de arrugas y líneas de expresión”, informó la dermatóloga a medios locales.

Otra de las consecuencias es que desregulariza el nivel de glucosa en sangre debido a que el vino y muchos cócteles previamente elaborados contienen altos niveles de azúcar para hacerlos más adictivos. En este caso, sucede que las moléculas de azúcar entran en contacto con las proteínas de colágeno y elastina de la piel a través de un proceso denominado glicación (reacción lenta que colabora con el envejecimiento de las células epidérmicas).

Por otro lado, también afecta el control y los patrones del sueño porque suprime en un casi 20 por ciento la producción de una hormona denominada melatonina, que es esencial para el buen descanso. “Cuando dormimos, la piel trabaja reparando el colágeno y los daños generados por la exposición a los rayos del sol (UV), descansar mal deriva en menos oportunidades de regeneración de tejidos”, concluyó White.