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Día Mundial de la Enfermedad de Chagas: por qué se conmemora el 14 de abril

Todos los 14 de abril se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas, mal que actualmente afecta a más de 6 millones de personas en el mundo. La Asamblea Mundial de la Salud aprobó el 24 de mayo de 2019 la designación de esta fecha para aumentar la conciencia pública sobre esta enfermedad tropical desatendida (NTD) que estigmatiza a los más pobres.

Esta enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y se transmite a los seres humanos principalmente por las heces u orina de insectos triatominos conocidos como vinchucas o chinches. También lo puede transmitir la madre infectada a su hijo durante el embarazo o contagiarse por la transfusión de sangre infectada, el trasplante de órganos provenientes de una persona infectada, consumo de alimentos contaminados por T. cruzi o por accidentes de laboratorio.

Hay Chagas en zonas endémicas de 21 países de América Latina, y en los últimos años, a raíz de los movimientos migratorios de la población latina, está presente en muchos países del mundo, convirtiéndose en un problema de salud global que afecta aproximadamente a entre 6 y 7 millones de personas y causa, por lo menos, 7.000 muertes anuales.

Si bien la enfermedad tiene tratamiento, sus secuelas pueden agravar el estado de salud de las personas: se calcula que entre 1.600.000 y 2.500.000 se encuentran infectados y 350.000 pacientes presentan cardiopatía por Chagas.

La Federación Internacional de Asociaciones de Personas Afectadas por la Enfermedad de Chagas (FINDECHAGAS) ha considerado durante muchos años al 14 de abril como un día no oficial dedicado a las personas que viven con la enfermedad y ha pedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que lo reconociera como la fecha oficial, lo que se concretó en 2019. Ese año, FINDECHAGAS lanzó una campaña para apoyar esa petición y entregó a la Asamblea miles de firmas de apoyo recibidas para la declaración del día mundial.

La elección del 14 de abril es porque en esa fecha, hace 110 años, el médico brasileño Carlos Chagas diagnosticó la enfermedad por primera vez en una niña llamada Berenice Soares de Moura. Denominada también tripanosomiasis americana, ha sido calificada como “enfermedad silenciosa y silenciada”, no solo por su lenta evolución clínica, frecuentemente asintomática, sino también porque afecta principalmente a poblaciones pobres sin peso político ni acceso a atención de salud pública.

Uno de los objetivos de la celebración es dar visibilidad a las personas que tienen la enfermedad de Chagas y concientizar a la sociedad sobre los recursos necesarios para prevenirla, controlarla o eliminarla. Sensibilizar sobre esta enfermedad tropical desatendida, que con frecuencia se diagnostica en sus últimas etapas, y dar a conocer su perfil es fundamental para mejorar las tasas de tratamiento temprano y curación, y para interrumpir su transmisión en la población mundial.

Actualmente existen intervenciones costoeficaces y de base científica, como el cribado (de sangre y órganos de recién nacidos y niños), la detección temprana de casos, su tratamiento inmediato, el control vectorial, la higiene y la inocuidad de los alimentos.

Datos sobre la enfermedad de Chagas

Según la OMS, la enfermedad de Chagas cuenta con las siguientes características:

Es frecuente sobre todo en poblaciones pobres de la América Latina continental y afecta a entre 6 y 7 millones de personas.

En las últimas décadas, se ha detectado cada vez más en los Estados Unidos y en Canadá, en muchos países europeos y algunos países del Pacífico Occidental.

Puede transmitirse a través de vectores: los parásitos T. cruzi se transmiten principalmente por contacto con las heces o la orina de insectos triatomíneos infectados que se alimentan de sangre. Estos insectos son los vectores portadores de los parásitos y viven, por lo general, en las grietas de las paredes o los techos de las casas mal construidas de las zonas rurales y suburbanas. Normalmente, permanecen ocultos durante el día y por la noche entran en actividad y se alimentan de sangre humana. Suelen picar en una zona expuesta de la piel, como la cara, y defecan cerca de la picadura. Los parásitos penetran en el organismo cuando la persona picada se frota instintivamente y empuja las heces o la orina del insecto hacia el lugar de la picadura, los ojos, la boca o alguna lesión cutánea abierta.

Sin tratamiento, la enfermedad de Chagas puede provocar alteraciones cardíacas y digestivas y resultar mortal.

Fuente: TN