INICIO > provinciales 5 marzo, 2021

Consumo de alcohol: alerta por la fiesta del “Último Primer Día” en adolescentes misioneros

A pocos días del inicio del inicio del ciclo lectivo 2021 y tras un año de ausencia presencial en los establecimientos educativos en todos los niveles, por la pandemia de Covid-19, el Ministerio de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones pone el foco en el festejo del Último Primer Día (UPD), una costumbre que empieza a extenderse entre los estudiantes del quinto o sexto años de las escuelas secundarias y que necesariamente requiere de estrategias preventivas y de cuidado para evitar el consumo de alcohol.


Desde la Subsecretaría de Prevención de Adicciones y Monitoreo Territorial, a través del Observatorio Provincial de Drogas, se llevó adelante una encuesta a los jóvenes de escuelas secundarias, tanto públicas como privadas, para conocer un poco más acerca de las características de esta costumbre de los adolescentes.


La investigación fue llevada adelante en forma virtual, anónima e individual, 10 días antes del inicio del ciclo lectivo 2021, en toda la provincia.


Del total de encuestados, el 51% dijo que consumiría bebidas alcohólicas. El 66% de los relevados fueron de género femenino, 28% masculino y 6% otros, siendo la franja prevalente los 17 años (40%).


El Último Primer Día (UPD) es una costumbre que tuvo sus inicios en las provincias del oeste de Argentina y que luego se fue trasladando hacia Buenos Aires, extendiéndose al resto de las provincias.


Generalmente las celebraciones se realizan la noche anterior al primer día de clases, de allí el término, último primer día, con el propósito de pasar la noche juntos sin dormir, en la mayoría de los casos y luego asistir a la primera clase. Dicho ritual representa una preocupación para los adultos ya que se encuentra atravesado centralmente por un consumo excesivo de alcohol la noche anterior.


Estas celebraciones se han complejizado al punto de tensionar los acuerdos escolares vigentes, los roles y funciones de los distintos actores de la comunidad escolar, como así también suponen un desafío al lugar del adulto. Si bien el Estado es el principal garante, no debe perderse la oportunidad para fortalecer el sentido de la corresponsabilidad, implicando además a las familias y a las organizaciones de la sociedad civil (Ley N° 26.061, 2005; Ley II – Nº 16, Antes Ley 3820). En esta línea es necesario plantearse interrogantes respecto a las diversas estrategias que se despliegan cuando estas prácticas acontecen, sin perder de vista que quienes las llevan adelante son jóvenes estudiantes, y que el motivo de su festejo conlleva la finalización de los estudios secundarios (logro que también se persigue desde el proyecto educativo institucional).

En números


En primer término la evaluación mostró que el 38% de los jóvenes asistiría al festejo del UPD (Último Primer Día), un porcentaje similar lo haría y un 24% no lo haría.


El 51% indicó que consumiría alcohol ese día, el 46% no consumiría ninguna sustancia, el 10% consumiría tabaco, el 6% marihuana y un 3% otras sustancias ilegales.


El 38% de los jóvenes que manifestaron que asistirían al encuentro y también consumirían sustancias tanto legales como ilegales, manifestaron que finalizado el encuentro los buscarían sus padres, mientras que el 62% se retiraría: en un 24% manejando un auto, 6% en el auto de un amigo, 5% manejando una moto o en la de un amigo, 27% se iría en colectivo.


Transportarse en un auto o moto tanto propia como la de un amigo, ambas acciones representan un riesgo para sí mismo como también para terceros, ya que el alcohol tiene un efecto depresor en el sistema nervioso central, por lo tanto la capacidad de reacción frente a una maniobra o decisión que deba tomar se ve disminuida.


Es bueno aclarar que, todo consumo de alcohol en menores de 18 años se considera un consumo de riesgo, porque el cuerpo está en crecimiento y es más vulnerable a los efectos: perturba la atención y concentración, baja la capacidad física y aumenta el riesgo de lesiones.


Todos los “padres” sean biológicos o adoptivos están dotados de conjunto de derechos y obligaciones que como padres y madres tienen respecto de sus hijos.


En los tres momentos del UPD (antes-durante-después) es fundamental el vínculo escuela -familia, entendiendo a este, como un gran factor de protección frente a los consumos problemáticos y adicciones.

Fundamental, cuidar a los jóvenes, no dejarlos solos
Desde la Subsecretaría de Prevención de Adicciones y Monitoreo territorial, no se cuestiona la existencia de rituales ni celebraciones en los jóvenes, sino que la preocupación es que estén centrados únicamente en el consumo de alcohol. Por lo tanto, es importante que los adultos, familia, docentes, referentes sociales, medios de comunicación, puedan pensar y reflexionar sobre los espacios que la sociedad propone para atravesar estos momentos significativos de la adolescencia, siendo fundamental poder proponer entre todos nuevos sentidos a esos momentos y construir acuerdos para cuidar a los jóvenes y no dejarlos solos con el consumo ni con lo que creen del consumo.

Es por ello que se considera de suma importancia brindar una correcta información respecto a los recursos disponibles para saber cómo cuidarse y cuidar a los demás y poder reflexionar acerca de las razones, riesgos, e influencias externas que incentivan el consumo, derribando mitos y falsas creencias sobre el consumo de alcohol y comprender que asumir una decisión donde es mejor no consumir alcohol, a pesar de las presiones sociales, es poder priorizar y valorar la salud y el proyecto de vida, así también, encontrar en los adultos un lugar de confianza y seguridad, un espacio para plantear dudas, preocupaciones, malestares, intercambiando ideas para trabajar con otros.