INICIO > ECONOMÍA 19 febrero, 2021

Consultoras afirman que Argentina transita el primer bimestre con más índice de inflación desde 2016

La inflación de febrero no bajará de 3%. Y, de esa forma, el primer bimestre del 2021 será el más inflacionario desde la devaluación con la que abrió el Gobierno de Cambiemos, a principios del 2016, que tuvo un fuerte correlato en materia de suba de precios. Los alimentos dejaron de acelerar tanto como venían haciéndolo pero los bienes de consumo masivo en general siguen traccionando subas importantes.

Durante la primera quincena de febrero, la consultora Ecolatina midió una inflación de 3,6% para el Gran Buenos Aires. El número es idéntico a lo que proyectó para la totalidad del mes el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que realiza todos los meses el BCRA, a través de una consulta a las principales consultoras y bancos de la city. Para la continuidad del mes, sin embargo, Ecolatina proyecta una suba de 3,3%. 

La noticia que dio el jueves el Indec complicó las cuentas: por cuarto mes consecutivo, la inflación mayorista superó a la dinámica de los precios minoristas. Cabe destacar que los mayoristas son principalmente insumos empresarios. Es decir, costos. Los minoristas son, en cambio, los precios finales que llegan al público.

La posibilidad de que esa diferencia logre trasladarse al IPC implica una presión extra, que se suma a la fuerte inercia, un piso de devaluación mensual alto, pese a que el Gobierno está intentado atrasar el precio del dólar y unas dinámica salarial y tarifaria que aun son incógnitas pero que se descongelarían este año.

Para los próximos meses no se espera que los mayoristas perforen el 3,5% o incluso el 4%. Tampoco los minoristas perforarían el 3%. Desde Ecolatina, a través de un informe, señalaron: “La estacionalidad propia de marzo (educación, indumentaria, por ejemplo), así como ajustes en prepagas, combustibles y posible actualización de tarifas, le pondrían un piso elevado al tercer mes del año llevando la inflación acumulada del primer trimestre del año a superar 10%. En este contexto, atrasar el tipo de cambio oficial se perfila como la principal arma del gobierno para contener la suba de precios en la previa a la ‘temporada alta’ de negociaciones paritarias”.

El director de la consultora, Lorenzo Sigaut Gravina, afirmó además: “La aceleración de la inflación, más marcada aún en el sensible rubro alimentos y bebidas, ha generado una reacción dual del gobierno. Por un lado, insistir en la estrategia fútil de controles de precios. Por el otro, comenzar a utilizar el tipo de cambio oficial como ancla para contener la suba de precios de los productos transables”.

Y agregó: “Esta riesgosa estrategia -podría alterar la frágil calma cambiaria alcanzada- moderaría la suba de precios en el corto plazo, ayudando a encauzar las próximas negociaciones paritarias. No obstante, lograr que la mayoría de los acuerdos cierren en torno a la intención oficial del 30% en un año electoral no será nada sencillo: el salario real cayó por tercer año consecutivo en 2020 y la suba de precios superaría 10% durante el primer trimestre del año”.

(Fuente: Bae Negocios)