INICIO > salud 5 febrero, 2021

Alerta: creció un 28% el consumo de psicofármacos en el país

Subió la demanda de ansiolíticos, antidepresivos y medicamentos para dormir, según el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos.

Todo cambió en el 2020 y eso trajo en muchos casos efectos no deseados. Temores, desgano, imposibilidad de conciliar el sueño, entre otras razones, generaron como consecuencia un aumento en el consumo de psicofármacos.

De acuerdo con datos del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), si se compara el 2019 versus el 2020, creció un 28% la demanda de estos medicamentos, especialmente de los ansiolíticos y los antidepresivos.

“Se disparó el consumo de todos los productos farmacéuticos. Los psicofármacos siguen en aumento, tal como el clonazepam, zoplicona o el dormicum, que es un medicamento muy potente para poder dormir”, sentenció Marcelo Peretta, doctor en Farmacia y Bioquímica y secretario general de SAFYB. Justamente, entre los medicamentos más demandados, figuran aquellos que son usualmente utilizados para calmar los nervios o para poder dormir.

El boom de los antidepresivos y los ansiolíticos comenzó su disparada a fines de marzo del 2020, a los pocos días de decretarse el aislamiento obligatorio. En la línea de tiempo sobre el consumo de estos medicamentos se detecta que el 2019 finalizó con 132 millones de unidades dispensadas de psicofármacos, mientras que en el 2020 se alcanzaron los 168 millones.

Con relación a otras molestias o dolores, los analgésicos también aumentaron su demanda. Los dolores corporales son una constante en esta época, y los cuerpos pasan factura. Si bien la cuarentena se flexibilizó, el sedentarismo que en muchas personas se acrecentó durante el año pasado trajo consecuencias. Al respecto, paracetamol, aspirina, ibuprofeno y diclofenac son los medicamentos de venta libre más consumidos para paliar los dolores musculares.

En muchos casos, los problemas traumatológicos derivados del encierro crecieron y lo que sucede particularmente con los analgésicos es que pueden llegar a tener efectos secundarios que afectan al estómago, el corazón o la presión arterial. Por eso también es muy importante que pese al temor del coronavirus, se continúen las visitas médicas de rutina. En este sentido, el año pasado se evidenció que por temor a ir al médico o bien por la imposibilidad de conseguir un turno para ciertas prácticas mucha gente comenzó a automedicarse.

Por último, se detectó un aumento de peso en la población ocasionado por el sedentarismo, lo que también generó una crecida en la demanda de productos para adelgazar.

AF.